PARTICIPACIÓN POSITIVA Y UN CAMPEÓN NACIONAL



Desde hace varios años, nuestra institución participa a nivel deportivo de manera federativa en varias disciplinas. Y el pasado 1 y 2 de julio, en Santa Fe, la experiencia se volvió a repetir, en esta oportunidad con el Torneo Nacional de Clubes de Atletismo.

La delegación estuvo compuesta por Guillermo Ferreyra, Máximo Piccioni, Benjamín Gálvez Labadié, Álvaro Terraf y Agustín Farace. Todos ellos entrenan en la escuela de Deporte del Castel y sumaron otra experiencia para su vida. Obtuvieron sobresalientes logros deportivos y se codearon con los mejores atletas de todo el país.

Pero la doble jornada dejó una sorpresa para toda la comunidad. Uno de nuestros deportistas -Benjamín Gálvez Labadié- se convirtió en el primer campeón nacional del Castel y el único de toda la provincia de Córdoba en esta edición de la Copa Nacional. Benja entrenó incluso algunos días en el patio de la escuela, junto a algunos alumnos de nivel primario.

El agradecimiento de los chicos no se hizo esperar y tuvo nombre propio: Mariano Acosta. El profesor de Educación Física, además de ser el Coordinador de Deportes, es el entrenador de la escuela de atletismo.

 

LA NOTA CON EL CAMPEÓN

Benjamín Gálvez Labadié corre en los 100 metros con valla y todavía no sabe que está a punto de escribir una gran historia con sus pies. En el Centro de Alto Rendimiento (CAR) en Santa Fe, representa al Castelfranco en el Torneo Nacional por primera vez y la meta lo espera para darle un abrazo inolvidable.

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“Estoy muy contento de haber ganado. En la primera serie quedé segundo y por el tiempo que hice pasé directamente a la final”, cuenta ahora más relajado en el colegio Castelfranco. Aunque todavía tiene la emoción de lo vivido el pasado sábado en tierras santafesinas. Entonces, el relato nos devuelve a la competencia y cuenta: “En la final ya estaba nervioso. Fue a las 14. Al principio de la carrera salí primero, pero después estábamos todos juntos y algunos se acercaban e incluso otros me pasaron. Aunque después volví a adelantarme y cuando los fui pasando, me sentía feliz y terminé ganando”, recuerda con la gloria impresa en sus ojos.

A puro esfuerzo y virtuosismo, Benja corrigió errores de la primera serie que fueron claves para el desenlace final. “Al correr casi no escuchás el ruido de afuera. Prestás mucha atención a tu camino y en cómo saltar las vallas. Cuando las pasás tenés que hacerlo rápido para no perder tiempo. Es clave hacer un buen recobro y antes de eso no saltar mucho porque ahí desperdicias tiempo. En la primera serie me sucedió y pude corregirlo para la final y las saltee mejor”.

Cuando recuerda el tramo final no puede evitar el mismo gesto que hizo allá. “Vi que pasaba los competidores, me puse feliz y llegué sonriendo”, dijo quien ostentó un tiempo total de 15 segundos con 98 centésimas.

UN GRITO CONOCIDO.
La anécdota también quedará para la historia. Y lo cuenta en primera persona: “Me felicitaron mis compañeros –además cuatro compañeros en diversas categorías- y sus padres- y mis papás Eduardo y Guillermina. Mi mamá gritaba pero no la escuchaba en la carrera. Después vi un video donde se ve que gritaba como loca”, confiesa y no demora en agradecerles el apoyo familiar constante.

Y si de agradecer se trata, Gálvez no se olvida de Diego –profesor de Educación Física- quien lo alentó desde un primer momento. “Siempre me decía que tenía condiciones y posibilidades para esto. Además, también quiero agradecer el apoyo de Mariano Acosta –entrenador de la escuela de Atletismo- porque me ayuda en cada entrenamiento y me incitan a seguir practicando”.

El lunes, en la formación inicial para arrancar el día, la dirección lo nombró para que recibiera el aplauso generalizado de la comunidad, pero el gran ganador no estaba. “Llegué tarde… y un profe avisó que no estaba y que no iban a aplaudir, pero un compañero sí lo hizo”, dijo para exponer la broma ante su ausencia.
Quién iba a pensarlo: Benjamín Gálvez, el corredor que sorprendió a todos y llegó tarde. Quizá la velocidad la había usado para coronarse campeón del Nacional y escribir el principio de una gran historia.