LA LITERATURA, ESA PUERTA IMPRESCINDIBLE



Hay que enfocarles la mirada y la respuesta llega sin esfuerzo: la literatura es todavía un mundo repleto de posibilidades para los chicos de segundo y tercer grado. En una silla –recién llegada- está Margarita Mainé, una de las más importantes escritoras de literatura infanto-juvenil. En la biblioteca Daniel Salzano del Castelfranco, el encuentro tiene la magia de personajes que se nombran y sobresale el olor a libros desplegados.

El encuentro, llevado a cabo el pasado jueves, y organizado por las seños Celeste y Yanina (Segundo grado) y Maru, Sabrina y Rocío (tercero) más la organización de Marcela, la bibliotecóloga de la escuela, generó gran expectativa entre los alumnos. Dividido en dos turnos, fueron partícipes de una charla con la escritora, quien además trabajó muchos años como docente. Las caritas de los pequeños, sus inquietudes y las ganas de escuchar fueron una postal desde el primer momento.

Los niños llegaron a la biblioteca con los libros de la autora que vienen trabajando en clases: Las cortinas rojas y La familia López, por citar dos. Además, cada uno de ellos tenía la posibilidad de hacerle preguntas a Margarita, previamente trabajadas con las seños. De esta manera, el alumno desarrolla el pensamiento, estimula la curiosidad, fortalece la lectura y pone en juego el vínculo con otro al cual le hace preguntas y escucha. Ni hablar de sus alegrías cuando recibieron, cada uno, su libro dedicado por la autora.


CAPÍTULOS POR LEER.
Los chicos, intrigados por el proceso creativo de la artista, le preguntaron si de verdad ella había vivido lo escrito. En ese entonces, se puso en juego lo real con la fantasía y las herramientas que propicia la literatura para llegar a un cuento ficcional, pero con retazos de la vida cotidiana.

No faltaron las risas, el aprendizaje y la ansiedad por una foto junto Mainé, nacida en Ingeniero Maschwitz hace 57 años, quien se volcó a la literatura, entre otros motores, porque “siempre le contaba cuentos a mis alumnos e hijos y me pedían que invente historias”. Después, fue un modo de resistir la “seriedad de los grandes, a lo aburrido sin perder la responsabilidad”, supo contar en varias entrevistas.

Con la llegada de las vacaciones, la posibilidad de la lectura es una gran opción. Así podremos fomentar la expectativa que manifestaron los chicos después de compartir con Margarita el universo de la lectura y escritura.

Con más de 100 libros escritos, la narradora se ubica entre las más reconocidas del país y sembró en los chicos del Castel la semilla de la creatividad y la imaginación, puertas claves en el crecimiento para un futuro digno y con espíritu crítico.